Avatiky sigue compartiendo tecnología y vuelve a poner semillas de maíz en manos de pequeños productores
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El programa Avatiky tiene en marcha una nueva etapa de distribución de semillas de maíz destinada a pequeños productores organizados de distintos puntos del país. En Caaguazú y San Pedro, referentes de la Coordinadora Agrícola del Paraguay (CAP) explicaron cómo se está organizando la entrega y destacaron el objetivo de incorporar el cultivo como una alternativa dentro de los sistemas productivos familiares.
Durante el acto oficial de inicio de la zafra de soja 2026/2027, realizado el 4 de septiembre en Maracaná, Canindeyú, Dionisio Hildebrand, referente de la CAP en Caaguazú, y Víctor Penayo, miembro de la CAP San Pedro, brindaron detalles sobre la nueva campaña.
Avatiky es una iniciativa impulsada por la Unión de Gremios de la Producción (UGP) y la Coordinadora Agrícola del Paraguay (CAP), que facilita el acceso de pequeños productores a semillas de maíz y contempla recomendaciones de manejo y acompañamiento durante el proceso productivo.
¿Cómo se distribuyen?
Hildebrand explicó que la primera partida de semillas disponibles para Caaguazú permitirá alcanzar a unas 3.000 familias, aunque el número podría aumentar posteriormente mediante la incorporación de más semillas.
El referente de la CAP indicó además que los beneficiarios pueden incluir tanto a productores que ya participaron en campañas anteriores como a nuevos agricultores organizados. La identificación de los lotes y el seguimiento forman parte del proceso, debido a que también se verifica posteriormente la utilización de las semillas.
En San Pedro, Penayo explicó que tiene a su cargo la coordinación correspondiente a General Resquín y que recibió 1.000 bolsas para distribuir entre productores de su zona y otros distritos del departamento.
El dirigente señaló que la cobertura prevista inicialmente también ronda las 3.000 familias en todo San Pedro, con posibilidad de ampliar ese número si se redistribuyen bolsas disponibles de otras zonas. En este departamento, según Penayo, el programa contempla una bolsa por familia y no exige necesariamente pertenecer a una asociación formal de productores.

Una alternativa de producción e ingresos
Ambos referentes coincidieron en que el objetivo de Avatiky va más allá de la entrega de semillas. El maíz puede incorporarse a diferentes sistemas productivos y destinarse a autoconsumo, producción de grano, alimentación animal, ensilaje o comercialización de choclo, de acuerdo con las necesidades de cada familia.
Hildebrand señaló que esta diversidad de destinos permite incorporar el cultivo dentro de estrategias de diversificación y rotación, mientras que Penayo destacó especialmente la posibilidad de orientar la producción hacia fin de año, cuando aumenta la demanda vinculada a las festividades de Navidad y Año Nuevo.
En ese sentido, Penayo explicó que los productores reciben recomendaciones sobre el manejo y los cuidados necesarios para alcanzar una buena producción, de manera que la semilla entregada esté acompañada por prácticas adecuadas durante el desarrollo del cultivo.

Articulación del programa
Penayo atribuyó a Bayer la donación de la tecnología utilizada en el proyecto y describió la semilla como un material de alto rendimiento. La UGP y la CAP participan en la organización logística y la distribución, con referentes departamentales y distritales encargados de hacer llegar las bolsas a las familias.
Para Hildebrand, el desafío en esta nueva campaña es ampliar progresivamente el alcance de Avatiky y llegar a más productores que puedan incorporar el maíz como una alternativa dentro de sus sistemas productivos.
Con la distribución ya en marcha en ambas zonas, el programa encara una nueva campaña orientada a vincular semilla, manejo y diversificación productiva en pequeñas fincas.
