Caída del dólar: gremios y Equipo Económico Nacional acuerdan continuar el diálogo, sin medidas concretas
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Tras reunirse con el Equipo Económico Nacional, representantes de los gremios productivos acordaron conformar una mesa de trabajo permanente para analizar alternativas frente a la pérdida de competitividad que afecta al sector agropecuario, la agroindustria y la agricultura familiar por la baja del dólar.
La sostenida caída de la moneda norteamericana frente al guaraní genera creciente preocupación en el sector productivo paraguayo, debido a sus efectos sobre la rentabilidad de las actividades agropecuarias, las exportaciones y, especialmente, la economía de las familias rurales.
El presidente de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), Héctor Cristaldo, advirtió que la cotización de la moneda estadounidense pasó de aproximadamente G. 7.800 en junio de 2025 a G. 5.600, según los valores mencionados en su análisis del 26 de octubre. Esta variación representa un importante desafío para Paraguay, cuya economía depende en gran medida de las exportaciones agropecuarias y agroindustriales.
Según explicó Cristaldo, alrededor del 75% de las divisas que ingresan al país provienen del campo y de la agroindustria. Por ello, cuando los productos se comercializan en dólares y esos ingresos se convierten a guaraníes a una cotización menor, los productores reciben menos recursos para cubrir sus compromisos, inversiones y costos operativos.
El dirigente también señaló que la pérdida de competitividad no se limita a los ingresos. Los combustibles, las tasas de interés y otros componentes de la estructura de costos continúan presionando sobre las actividades productivas, sin experimentar reducciones equivalentes a la caída del dólar.
Menores ingresos y dificultades para la agricultura familiar
La problemática adquiere especial relevancia en la agricultura familiar, donde los márgenes de rentabilidad son más ajustados y las dificultades económicas pueden comprometer la continuidad de las actividades productivas.
En un relevamiento de testimonios publicado por la UGP el 28 de octubre, productores de distintos departamentos expusieron las consecuencias de la situación cambiaria.
Hugo Franco, productor y representante de los productores de banana de Tembiaporã, Caaguazú, señaló que la pérdida de valor del dólar afecta a toda la cadena productiva. Explicó que actualmente reciben menos de seis dólares por caja de banana, lo que representa aproximadamente 2,50 dólares menos para el productor por cada caja.
La situación también alcanza a los pequeños productores de sésamo y chía. Alfonso Irala, productor de Maracaná, departamento de Canindeyú, manifestó que los ingresos ya no son suficientes para cubrir los costos de producción, por lo que muchas familias deben recurrir al endeudamiento para sostener sus campañas agrícolas.
A estas dificultades se suman las deudas acumuladas de años anteriores, especialmente por las sequías que afectaron a distintas zonas productivas.

El impacto también se extiende a las cooperativas y organizaciones exportadoras. Roberto Rolón, presidente de la Cooperativa Manduvira, explicó que la caída del dólar dificulta sostener los ingresos de los productores vinculados a la exportación de azúcar orgánica, actividad que alcanza mercados de más de 32 países.
Desde San Pedro, Leonardo “Checho” Montanía, productor y representante de la Coordinadora Agrícola del Paraguay en el departamento, advirtió que el aumento del combustible y de los costos de producción reduce considerablemente los recursos que quedan a las familias campesinas. Señaló que estos ingresos son fundamentales para cubrir las necesidades del hogar, garantizar la alimentación y sostener la educación de los hijos.
Los testimonios reflejan que el problema trasciende las cifras macroeconómicas: una menor rentabilidad significa menos capacidad para pagar deudas, invertir en nuevas campañas y mejorar las condiciones de vida de las familias rurales.
Gremios y Gobierno acuerdan una mesa de trabajo permanente
Ante este escenario, representantes de diez gremios empresariales y productivos mantuvieron el jueves 29 de octubre una reunión con el Equipo Económico Nacional, encabezado por el ministro de Economía y Finanzas, Óscar Lovera, y con participación del presidente del Banco Central del Paraguay (BCP), Carlos Carvallo.
El encuentro permitió instalar una mesa de trabajo permanente entre los equipos técnicos del sector público, el Banco Central y el sector privado, con el objetivo de intercambiar información, analizar los escenarios económicos y evaluar posibles herramientas para enfrentar los efectos de la caída del dólar.
Héctor Cristaldo explicó que uno de los principales planteamientos fue la necesidad de construir previsibilidad y conocer las perspectivas económicas del Gobierno para los próximos años. El propósito es generar condiciones que permitan sostener la actividad productiva, las inversiones y la generación de empleo.
El titular de la UGP aclaró que los gremios no solicitaron una intervención directa del Banco Central en el mercado cambiario, tampoco subsidios ni privilegios. La propuesta consiste en trabajar conjuntamente para encontrar alternativas que permitan responder a la situación y evitar un mayor deterioro de la competitividad.
Preocupación en diferentes sectores
Por su parte, Sebastián González, presidente de la Cámara Paraguaya de Exportadores (Capex), señaló que durante la reunión se expuso la realidad de las empresas cuyos ingresos se generan en dólares, mientras que buena parte de sus compromisos financieros y obligaciones se liquidan en guaraníes.
Según indicó, los sectores participantes representan aproximadamente entre el 80% y el 90% del sector productivo nacional, lo que permitió trasladar al Gobierno una visión amplia de las dificultades que atraviesa la economía real.
En tanto, Enrique Duarte, presidente de la Unión Industrial Paraguaya (UIP), destacó la apertura al diálogo, aunque reconoció que no se alcanzó una posición única sobre la problemática. Sostuvo que el desafío será encontrar soluciones que permitan preservar la competitividad del país y, fundamentalmente, proteger los puestos de trabajo.
Si bien la reunión fue considerada positiva por la apertura de las autoridades y la posibilidad de establecer un espacio de coordinación permanente, hasta el momento no se anunciaron medidas concretas para modificar el escenario cambiario.
El trabajo continuará mediante reuniones entre los equipos técnicos del Gobierno, el Banco Central y los representantes del sector privado, que deberán analizar las alternativas disponibles y posteriormente presentar sus conclusiones a las autoridades.
La preocupación de los gremios es que la reducción de los márgenes de rentabilidad obligue a las empresas a disminuir sus costos, limitar inversiones o reducir puestos de trabajo. En el ámbito rural, una menor capacidad de generar ingresos también puede traducirse en mayor endeudamiento y un retroceso en los avances alcanzados por la agricultura familiar.
