La industrialización de la soja acumula 2,23 millones de toneladas hasta julio
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La industria aceitera paraguaya procesó aproximadamente 382.000 toneladas de soja durante julio, el segundo mayor volumen mensual registrado hasta la fecha, solo por debajo de las más de 385.000 toneladas industrializadas en marzo de 2017. Con este resultado, la molienda acumulada entre enero y julio de 2026 llegó a 2.234.720 toneladas, un 12,7% más que en el mismo periodo del año pasado, según el último informe de la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (CAPPRO).
En términos interanuales, el volumen procesado aumentó en más de 252.000 toneladas respecto de enero-julio de 2025. Además, para encontrar un acumulado superior durante los primeros siete meses del año es necesario remontarse a 2018, cuando la molienda alcanzó aproximadamente 2,25 millones de toneladas.
El desempeño de julio consolida así el mayor ritmo de procesamiento observado durante 2026 y refleja una mayor utilización de la materia prima dentro del país. El incremento de la actividad industrial también tiene efectos sobre otros eslabones de la cadena, desde los proveedores de bienes y servicios hasta los sectores que utilizan los subproductos de la molienda.
La industrialización de la soja amplía la disponibilidad de aceite, harina y cascarilla, insumos destinados a actividades como la ganadería, la industria alimentaria y la producción de biocombustibles. En este contexto, el sostenimiento de mayores niveles de procesamiento plantea el desafío de fortalecer la competitividad de la cadena para aprovechar de manera más eficiente la producción de oleaginosas.
La utilización de capacidad llega al 80%
Al cierre de julio, las industrias procesadoras de soja utilizaron el 80% de su capacidad instalada. El indicador aumentó dos puntos porcentuales respecto del cierre del primer semestre y se mantuvo en el mismo nivel registrado en julio de 2025.
Aunque el nivel de utilización muestra una evolución favorable, todavía existe margen para incrementar el aprovechamiento de la infraestructura industrial disponible. El dato también evidencia que el país cuenta con capacidad instalada para aumentar la transformación de la producción primaria sin que ello dependa exclusivamente de nuevas ampliaciones de plantas.
De mantenerse el ritmo de procesamiento durante los próximos meses, la industria podría continuar reduciendo la brecha de capacidad ociosa y consolidar la recuperación observada en el transcurso de 2026.

Menor procesamiento de otras oleaginosas y cereales
En contraste con la evolución de la soja, el procesamiento acumulado de oleaginosas y cereales distintos de la soja alcanzó 31.678 toneladas entre enero y julio de 2026, frente a las 36.999 toneladas registradas en el mismo periodo de 2025.
La diferencia representa una reducción de 5.321 toneladas, equivalente a una caída interanual del 14,4%. Este comportamiento marca una dinámica diferente dentro de la industria de procesamiento, con un crecimiento concentrado principalmente en la molienda de soja durante los primeros siete meses del año.
