Mayor oferta presiona a la baja los precios de la carne vacuna y porcina en agosto
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La mayor disponibilidad de ganado para el mercado doméstico incidió en la reducción de los precios de la carne vacuna durante agosto, mientras que el segmento porcino también registró bajas en todos sus cortes, de acuerdo con el informe del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de agosto de 2026, publicado por el Banco Central del Paraguay (BCP). La carne vacuna presentó una variación mensual de -0,8% e interanual de 4,6%, en tanto que la carne de cerdo disminuyó 2,4% mensual y 6,6% interanual.
En el caso de la carne vacuna, agentes del sector señalaron una mayor disponibilidad del producto para el mercado interno. Esta situación se reflejó en una reducción de precios en la mayoría de los cortes relevados, con descensos particularmente observados en la costilla de primera y el vacío.
El comportamiento fue todavía más pronunciado en la carne porcina, que registró una caída mensual de 2,4%. Según el reporte, las reducciones se verificaron en la totalidad de sus cortes, en un contexto de mayor oferta disponible.
La carne de aves también acompañó la tendencia del segmento cárnico, aunque con una disminución más moderada de 0,2% durante el mes. A esto se sumó la baja de 0,3% en la leche líquida, dentro del grupo de productos ganaderos y derivados.
Menor presión de los alimentos sobre el IPC
El comportamiento de los productos ganaderos se produjo en un escenario de estabilidad del nivel general de precios. En agosto de 2026, la inflación mensual medida por el IPC fue de 0%, mientras que la variación interanual se ubicó en 1,5%.
El BCP señala que el resultado estuvo explicado, principalmente, por disminuciones en los bienes alimenticios, con especial incidencia de la carne vacuna y las hortalizas. En términos agregados, los bienes alimenticios disminuyeron 0,8% en agosto, frente a un incremento de 0,9% registrado en el mismo mes de 2025.
La variación acumulada de este grupo en 2026 también se ubicó en terreno negativo, con -0,8%, frente al aumento de 6,8% observado durante el mismo periodo del año anterior. En términos interanuales, los bienes alimenticios registraron una variación de -0,5%, mientras que en agosto de 2025 habían presentado un incremento de 8,8%.
Al excluir frutas y verduras, la reducción mensual de los bienes alimenticios fue de 0,3%. En el acumulado del año, este grupo presentó una variación de -1,3%, mientras que la comparación interanual mostró un incremento marginal de 0,1%.

Hortalizas y cereales también registraron bajas
Además del comportamiento de las carnes, el componente agrícola y agroindustrial contribuyó a la reducción de los precios de los alimentos.
Las hortalizas y tubérculos frescos registraron la mayor disminución mensual entre los subgrupos analizados, con una variación de -6,1%. También se observaron reducciones en otros cereales (-2,1%), harinas (-1,0%), pastas alimenticias y arroz (-0,3%), aceites (-0,3%) y vegetales en conserva (-0,3%).
En el caso de los cereales y sus derivados, la evolución interanual a agosto muestra diferencias entre los distintos eslabones de la cadena. Los cereales y derivados acumularon una variación de -1,9%, mientras que la harina presentó una reducción interanual de 10,6%. Los productos panificados, en cambio, registraron un incremento de 1,0%.
En los productos lácteos, azúcar y aceites, el comportamiento también fue diferenciado. Los lácteos presentaron una variación interanual de -0,6%, mientras que los aceites disminuyeron 3,2%. El azúcar, por su parte, registró un incremento de 2,8%.
Subas compensaron parcialmente las reducciones
La caída de los principales productos alimenticios fue parcialmente compensada por aumentos en otros componentes de la canasta. Durante agosto se registraron incrementos en frutas frescas (1,7%), comidas preparadas para llevar (0,6%), productos panificados (0,3%) y comida consumida fuera del hogar (0,2%).
También se observaron aumentos en pescados, huevos y café, de acuerdo con el análisis del BCP.
El resultado de agosto muestra, de esta manera, un comportamiento diferenciado dentro de la cadena alimentaria: mientras una mayor disponibilidad de carne vacuna y porcina favoreció una corrección de precios en el mercado interno, los productos agrícolas y derivados presentaron reducciones en varios de sus principales componentes. En conjunto, estas variaciones contribuyeron a mantener estable la inflación mensual y a moderar la evolución de los precios de los alimentos durante 2026.
