Sierra pide cautela ante pronósticos de “súper Niño” y prevé una transición hacia un escenario cálido moderado para la campaña 2026/27
Autor
Silvia Martínez
Fecha de publicación

“‘El Niño todavía está lejos’ y ‘ningún modelo proyecta una nueva Niña’ fueron algunas de las definiciones con las que el especialista en agroclimatología Eduardo Sierra buscó llevar calma ante las versiones sobre un eventual ‘súper Niño’ para la campaña 2026/27. Durante una presentación ante la Capeco, sostuvo que el escenario más probable hoy es una transición hacia condiciones cálidas moderadas, aunque advirtió que junio y julio serán claves para confirmar si el calentamiento del Pacífico evoluciona hacia un Niño fuerte”.
El especialista en agroclimatología Eduardo Sierra presentó ante la Cámara Paraguaya de Exportadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco) un análisis de la perspectiva agroclimática para Paraguay desde mayo de 2026 hasta febrero de 2027, en un contexto marcado por la creciente preocupación sobre la posible formación de un “súper Niño”.
Durante su exposición, Sierra pidió evitar interpretaciones alarmistas y sostuvo que, si bien los modelos climáticos muestran una tendencia hacia una fase cálida del ENSO (El Niño–Oscilación del Sur), todavía no existen evidencias suficientes para afirmar que se desarrollará un evento extremo.
“El Niño todavía está lejos”, afirmó el especialista, al explicar que actualmente la anomalía térmica del Pacífico ecuatorial se ubica apenas en +0,2 °C respecto al promedio, mientras que un episodio formal de El Niño comienza a partir de +1 °C.
Del enfriamiento débil a un neutral cálido
Sierra recordó que el verano 2025/26 comenzó bajo condiciones de “Niña débil” o “mini Niña”, situación que contribuyó a cierta irregularidad de lluvias en zonas sensibles del Cono Sur, especialmente en la Región Oriental del Paraguay, el sur de Brasil, Uruguay y la región pampeana argentina.
Según detalló, hacia el cierre del verano el sistema evolucionó desde un “neutral frío” hacia un “neutral cálido”, escenario en el que actualmente se encuentra el Pacífico ecuatorial.
El técnico explicó que buena parte de las versiones sobre un eventual “súper Niño” surgieron tras el fuerte calentamiento observado en sectores del Pacífico sur cercanos a la costa sudamericana. Sin embargo, aclaró que ese calentamiento todavía no se concentra en la franja ecuatorial central, considerada clave para consolidar un episodio Niño de gran magnitud.
El informe incluyó una comparación internacional de modelos climáticos ENSO elaborados por distintos centros meteorológicos y climáticos del mundo. De acuerdo con Sierra, cerca del 25% de los modelos proyectan la posibilidad de un “súper Niño”, mientras que la mayoría prevé un Niño moderado o fuerte, y otro grupo relevante mantiene condiciones de “neutral cálido”.
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Fuente: Canal de youtube Capeco SIG
“Ningún modelo está proyectando una nueva Niña”, destacó.
El especialista subrayó además que tanto los modelos dinámicos como los estadísticos coinciden en un escenario cálido, aunque no extremo. En ese sentido, indicó que los modelos dinámicos proyectan un Niño fuerte, mientras que los estadísticos estiman un Niño moderado, con anomalías cercanas a +1,2 °C.
Sierra remarcó que los efectos típicos de El Niño o La Niña no suelen manifestarse con fuerza durante el otoño e invierno, sino principalmente desde la primavera.
Por ello, consideró que la actual temporada otoño-invierno estará marcada por una etapa de transición climática caracterizada por: precipitaciones algo inferiores a la media; fuertes contrastes térmicos; alternancia de períodos cálidos y fríos; desarrollo climático irregular.
El especialista mencionó además el reciente ingreso de aire polar sobre el Cono Sur como una señal de que todavía persiste una importante dinámica fría en la atmósfera regional.
“Por el momento debemos pensar en un escenario cálido y probablemente Niño, pero no necesariamente un súper Niño”
En caso de consolidarse un “súper Niño”, Sierra advirtió que podrían presentarse escenarios de alto impacto para Paraguay y la región, incluyendo: grandes crecientes de ríos y arroyos; excesos hídricos e inundaciones; lavado de nutrientes; incremento de presión de plagas y enfermedades; incendios regionales asociados a sequías en Mato Grosso y Mato Grosso do Sul.
Las hipótesis más extremas plantean una fuerte sequía en el Chaco paraguayo y excesos de lluvias en la Región Oriental. Sin embargo, insistió en que esos escenarios todavía no representan el consenso principal de los modelos.
Sierra recomendó mantener un monitoreo cercano de la evolución del Pacífico durante los próximos dos meses, ya que junio y julio serán determinantes para confirmar si el calentamiento logra consolidarse como un Niño fuerte o extremo. “Por el momento debemos pensar en un escenario cálido y probablemente Niño, pero no necesariamente un súper Niño”, concluyó.
El especialista recordó además que los años con Niño moderado históricamente resultaron favorables para la agricultura paraguaya, aunque recomendó seguir de cerca la evolución climática durante el invierno, período clave para definir el escenario de la próxima campaña.
