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Historias que alimentan el alma y el campo: el Congreso de Mujeres Agropecuarias del Norte alista su tercera edición

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Con la alegría de ver cómo los sueños se transformaron en asociaciones de productoras y emprendimientos que sostienen a familias, la fundadora y coordinadora del Congreso de Mujeres Agropecuarias del Norte, Carmen Mendoza, invita a una nueva edición del encuentro, donde la capacitación técnica se abraza con la contención emocional. La cita es este viernes 13 de noviembre, de 08:30 a 12:00, en el predio de la Feria Agropecuaria San Pedro.

Carmen recuerda que la iniciativa nació de una conversación con los organizadores de la feria y de una convicción compartida: las mujeres también debían tener un lugar protagónico en el crecimiento del sector agropecuario. Muchas ya lideraban actividades productivas y trabajaban desde sus comunidades, pero sus historias permanecían lejos de la mirada de la sociedad.

La feria les abrió las puertas y lo que comenzó como una propuesta para reunir a mujeres vinculadas al sector se convirtió en un encuentro que, edición tras edición, despierta mayor interés y convoca a participantes de distintos puntos del país.

“Nosotros no buscamos dar simplemente charlas técnicas donde se escuchen palabras nada más; queremos palabras contundentes que puedan penetrar realmente el corazón de la mujer”, explica Mendoza. Su deseo es que cada participante pueda reconocerse en una historia y regresar a casa con una nueva convicción: aquello que siempre quiso hacer también puede estar a su alcance.

Porque muchas veces el primer obstáculo no es la falta de capacidad, conocimientos u oportunidades, sino el miedo a comenzar. El congreso busca ser ese impulso que ayude a las mujeres a confiar en sus posibilidades y descubrir que los pequeños comienzos también pueden convertirse en grandes logros.

Cuando la inspiración se convierte en hechos

El impacto de las primeras ediciones se refleja en las historias que continuaron después de cada encuentro.

Tras el primer congreso, cuyo lema fue “Levántate y resplandece”, un grupo de mujeres de Choré decidió organizarse y formar una asociación. Para Carmen, uno de los momentos más significativos fue reencontrarse con ellas durante la segunda edición, cuando ya no llegaban como participantes individuales, sino como integrantes de una organización que había nacido después de aquel primer encuentro.

Su crecimiento no se limita a generar ingresos propios. También acompañan a otras mujeres de su comunidad, ayudándolas a emprender y extendiendo las oportunidades más allá del rubro agropecuario.

“Ellas no solamente crecen para generar un autosustento, sino que también están impartiendo eso en su comunidad y están ayudando a muchas mujeres más”, celebra orgullosa.

También hay historias de productoras que, inspiradas por los testimonios escuchados en el congreso, se animaron a trabajar en la producción de leche y otras actividades agropecuarias. Hoy, algunas encuentran en sus emprendimientos una fuente de ingresos con la que contribuyen al sostenimiento de sus familias.

Carmen recuerda, además, experiencias vinculadas con productoras de Yaguareté Forest y Pedro Salinas. Al escuchar a mujeres que llevaban años trabajando y habían conseguido salir adelante, otras participantes comenzaron a preguntarse por qué ellas no podían intentarlo también.

La segunda edición, bajo el lema “Esfuérzate y sé valiente”, profundizó ese mensaje. Ahora, la tercera buscará integrar lo aprendido y continuar fortaleciendo una red de mujeres que crece a partir del conocimiento, la confianza y el acompañamiento mutuo.

Aprender a producir, pero también a no rendirse

Las protagonistas no serán únicamente especialistas que transmitan información, sino mujeres que conocen de primera mano el camino de quienes deciden emprender. Muchas comenzaron con incertidumbre, enfrentaron dificultades y continuaron trabajando hasta conseguir resultados que hoy les permiten vivir de su producción.

La organización quiere compartir tanto conocimientos prácticos como ejemplos concretos de perseverancia. Así, una participante interesada en comenzar una producción avícola, por ejemplo, podrá conocer no solo cómo hacerlo, sino también las dificultades de quienes ya recorrieron ese camino.

“Podemos recibir todas las instrucciones técnicas, pero nadie nos enseña cómo poder sobrellevar o enfrentar el día a día cuando vienen los días malos”, reflexiona Mendoza.

Por eso, el congreso incorpora una dimensión emocional y espiritual. La propuesta es ofrecer un espacio donde las mujeres encuentren motivación, compartan sus experiencias y recuerden que los tropiezos no tienen por qué convertirse en el final de sus sueños.

“Lo que buscamos en este congreso es justamente eso, impartir conocimiento, ya sea técnico, pero también dar una contención para cuando lleguen los días malos, para que podamos levantarnos y decir: yo puedo, yo soy capaz”, sostiene Carmen.

Mujeres que vienen de distintos lugares y sueñan con crecer juntas

Aunque nació en San Pedro, el Congreso de Mujeres Agropecuarias del Norte ha trascendido las fronteras del departamento. En las ediciones anteriores participaron mujeres de Canindeyú, Pedro Juan Caballero y Asunción, entre otros lugares. Algunas llegaron para recorrer la feria y, al conocer la propuesta, decidieron sumarse.

Carmen recuerda con especial cariño que algunas participantes de Asunción se interesaron por los productos de las emprendedoras y decidieron apoyarlas, demostrando que el encuentro también puede generar oportunidades más allá de la jornada.

Para esta tercera edición se espera la participación de mujeres de San Pedro, Asunción y Puerto Rosario, entre otras procedencias, así como de comunidades, comités, cooperativas y asociaciones.

Entre las historias que se compartirán habrá experiencias de mujeres que llevan años trabajando en sus comunidades y que tendrán la oportunidad de contar públicamente lo que han construido. Para algunas, será la ocasión de convertirse en protagonistas de su propia historia.

La invitación está abierta a productoras con experiencia, emprendedoras que buscan fortalecer sus actividades y mujeres que todavía están pensando cómo comenzar. También a las jóvenes, para que conozcan referentes y descubran las posibilidades de desarrollo que ofrece el campo.

Una red que busca transformar comunidades

El congreso contará con representantes de la Secretaría de la Mujer de la Gobernación de San Pedro y del Crédito Agrícola, cuya presencia permitirá acercar orientación y acompañamiento a las participantes.

La organización prepara kits de bienvenida, obsequios, sorteos y certificados de participación. Sin embargo, el mayor valor del encuentro estará en lo que cada mujer pueda llevarse de regreso: una idea para poner en práctica, una experiencia que le dé confianza, un contacto que abra una oportunidad o la decisión de dejar de postergar un sueño.

La historia del congreso está ligada al crecimiento de la Feria Agropecuaria San Pedro, que ofreció un espacio para visibilizar el aporte de las mujeres a un sector en el que muchas veces han sido protagonistas sin recibir suficiente reconocimiento.

Hoy, el creciente interés de las participantes y el acompañamiento de empresas y organizaciones reflejan una voluntad cada vez mayor de apostar por ellas. Para Carmen Mendoza, cada edición tiene algo especial: la primera abrió una puerta; la segunda permitió ver cómo algunas semillas comenzaban a dar frutos, y la tercera llega con la expectativa de seguir conectando a las mujeres, acompañar sus procesos y despertar nuevas historias de superación.

El lema de esta nueva edición será anunciado como parte de una propuesta que complementará los mensajes anteriores. La idea que atraviesa los tres encuentros, sin embargo, permanece: levantarse, perseverar y encontrar el valor para seguir adelante.