La tensión en Oriente Medio empieza a sentirse en el agro
Autor
Silvia Martínez
Fecha de publicación

El repunte del petróleo, la volatilidad en las bolsas de granos y el encarecimiento de insumos estratégicos configuran un nuevo escenario de incertidumbre con la nueva escalada del conflicto en Oriente Medio. Situación que comenzó a trasladar su impacto en los mercados internacionales. Se generó un contexto que productores y exportadores del Mercosur observan con atención, conscientes de que cualquier alteración en los costos logísticos y financieros puede modificar rápidamente la ecuación de rentabilidad.
El conflicto bélico en Oriente Medio, que desde finales de febrero escaló tras el inicio de combates entre Estados Unidos, Israel e Irán, está empezando a dejar impactos significativos en los mercados globales de materias primas agrícolas, generando preocupación entre los productores y exportadores de granos del Mercosur que siguen de cerca los precios en Chicago que son su referencia y otros centros de negociación internacionales.
Según reportaron analistas del mercado global, la intensificación de la guerra ha provocado fuertes alzas en los precios del petróleo y del gas, un factor clave que incide indirectamente en los costos de producción y transporte de granos. La agencia de noticias Reuters informó que los precios del crudo Brent subieron más de 7 % y alcanzaron máximos en meses debido al temor de interrupciones en el suministro energético por el conflicto en Oriente Medio, afectando la confianza de los mercados globales.
Futuros de granos con movimientos mixtos en Chicago
En los mercados agrícolas internacionales, el impacto se observa con mayor volatilidad en los contratos de futuros de granos: otra fuente especializada indicó que los contratos de maíz y trigo en la Bolsa de Chicago experimentaron subas moderadas al elevarse también los precios del petróleo, mientras que los futuros de soja mostraron movimientos más contenidos, reflejando un balance entre factores geopolíticos y fundamentos de oferta y demanda.
Un reporte adicional señaló que los contratos de futuros en Euronext (otra plaza importante) registraron subas de hasta 4,75 % en trigo y entre 2 % y 4,75 % en maíz en respuesta a un clima de incertidumbre geopolítica, impulsado en parte por los temores de interrupción en las rutas marítimas comerciales.
Incremento en los costos de insumos y transporte
La guerra en Oriente Medio también está afectando los precios de insumos clave para la agricultura, como los fertilizantes. Según informó Reuters a través de medios especializados, el precio de la urea, fertilizante básico para cultivos, subió hasta un 13 % en mercados como el egipcio debido a presiones en los suministros de gas natural, el principal insumo para su producción.
Además, consultores del mercado logístico han señalado que navieras de importancia internacional han evitado el paso por el Estrecho de Ormuz, una arteria crítica por donde transita una quinta parte del petróleo mundial, lo que podría traducirse en mayores costos de flete y en potenciales cuellos de botella logísticos para las exportaciones de granos si la situación se prolonga.
La agencia Reuters también reportó que esta escalada bélica ha tenido efectos colaterales sobre los mercados financieros globales. Existe preocupación por un posible repunte inflacionario provocado por el alza de los precios energéticos, lo que ya ha llevado a retrocesos en índices bursátiles y a un aumento de la volatilidad financiera.
Este fenómeno podría repercutir en la economía de países emergentes y en las condiciones de financiación para el comercio agrícola, un aspecto que productores y exportadores del Mercosur deberán monitorear en las próximas semanas.
¿Qué significa para el agro paraguayo?
Para los agricultores y exportadores de Paraguay, donde los precios internacionales de soja, maíz y trigo tienen un impacto directo en los ingresos de exportación y en las decisiones de siembra, el escenario actual genera tanto desafíos como oportunidades. El aumento de los precios energéticos y de insumos como fertilizantes puede elevar los costos de producción y logística, mientras que la mayor volatilidad de los mercados de Chicago puede traducirse en ajustes más rápidos en los precios FOB que perciben los productores paraguayos en función de las condiciones globales de oferta y demanda.
