Integración y redes: el nuevo enfoque del liderazgo femenino en el agronegocio
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El desarrollo del agronegocio plantea desafíos que trascienden la capacidad productiva. Gestión, acceso a mercados, eficiencia, articulación entre actores y toma de decisiones forman parte de una dinámica cada vez más compleja, en la que la integración de capacidades y la construcción de redes adquieren un peso creciente. Esta perspectiva será uno de los ejes del Encuentro Internacional de Mujeres Protagonistas del Agro, previsto para noviembre en Paraguay.
Para Jaqueline Messomo, directora de Protagonistas del Agro, la elección de “Integración” como eje de la edición de este año responde precisamente a esa transformación del sector. La producción continúa siendo un componente central, pero ya no puede analizarse de manera aislada de otros factores que determinan la eficiencia y la sostenibilidad de los negocios agropecuarios.
“Producir bien sigue siendo importante, pero también es importante saber de gestión, saber de mercado, saber a quién le estoy vendiendo, qué quiere ese mercado y si vale la pena esa inversión”, explicó durante una entrevista en el programa Pro Ganadería, de Canal Pro.
Desde esta perspectiva, la integración no se limita a reunir a distintos actores del sector, sino que implica comprender cómo interactúan las diferentes capacidades que intervienen en la cadena de valor. Para Messomo, cada componente tiene relevancia dentro de la nueva dinámica del agronegocio y las mujeres constituyen una parte activa de ese proceso.
El planteamiento adquiere además una dimensión regional. Paraguay, como país integrante del Mercosur y parte del sistema productivo latinoamericano, cuenta con condiciones para participar de manera creciente en la producción de alimentos. En ese contexto, la articulación entre las distintas fuerzas productivas puede contribuir a fortalecer la competitividad del sector y su posicionamiento regional.

Jaqueline Messomo y Johanna Botrell en Canal Pro
Un “curso intensivo de agronegocios”
La propuesta de integración también se traduce en una dimensión práctica. Messomo describió el encuentro como una suerte de “curso intensivo de agronegocios”, en referencia a la posibilidad de concentrar en un mismo espacio conocimientos y experiencias vinculadas con distintos aspectos de la actividad.
El concepto abarca cuestiones que van desde la identificación de oportunidades de mejora en los procesos productivos hasta la búsqueda de proveedores, aliados estratégicos y nuevas conexiones empresariales. La lógica apunta a que el intercambio entre participantes pueda contribuir también a la toma de decisiones dentro de sus propias actividades.
“Si querés saber en qué mejorar tu proceso de producción, con quién hacerlo, qué proveedor, con quién aliarte o simplemente conocer otras mujeres que están en lo mismo que vos”, señaló Messomo al referirse a los objetivos de la iniciativa.
La dimensión de negocios, por tanto, se complementa con el intercambio de conocimiento. En un sector donde las decisiones productivas están cada vez más vinculadas con variables comerciales, financieras y de gestión, la posibilidad de acceder a distintas experiencias y establecer vínculos puede convertirse en un componente relevante para el desarrollo de las empresas y emprendimientos agropecuarios.
La integración adquiere otra dimensión cuando se analiza desde la experiencia de las propias mujeres vinculadas al sector
Johanna Bottrell, integrante del equipo organizador de Protagonistas del Agro, sostuvo que uno de los cambios que atraviesa actualmente el liderazgo femenino está relacionado con el paso de una participación históricamente poco visible hacia una presencia más activa en espacios de decisión.
Bottrell recordó que las mujeres siempre tuvieron participación en las actividades rurales, aunque muchas veces desde un rol que permaneció fuera de los espacios visibles de liderazgo. La transformación actual, según explicó, consiste en que esa participación comienza a traducirse en mayor presencia en empresas, organizaciones gremiales, instituciones y otras áreas vinculadas con el agronegocio.
En ese proceso, el trabajo en red aparece como una herramienta para ampliar capacidades y oportunidades. Como ejemplo, mencionó el caso de un grupo de 55 mujeres del Chaco que decidió organizarse para comercializar conjuntamente su producción.
La experiencia permite observar una de las principales ventajas de la articulación: la posibilidad de complementar capacidades y abordar colectivamente desafíos que pueden resultar más complejos cuando se enfrentan de manera individual.
“Juntas, en red, en apoyo, podemos llegar mucho más rápido y mucho más lejos”, resumió Bottrell.
La organización colectiva también plantea la necesidad de profesionalizar los procesos. La generación de redes, sostuvo, debe acompañarse de conocimientos, precisión y criterios de eficiencia que permitan convertir las actividades productivas en modelos sostenibles en el tiempo.
Una transformación más amplia del papel de la mujer en el agronegocio
La construcción de redes también busca vincular a mujeres que ya ocupan posiciones de liderazgo con aquellas que están ingresando o comenzando a asumir mayores responsabilidades dentro del sector.
En ese sentido, el encuentro plantea un espacio de intercambio entre productoras, profesionales, empresarias, jóvenes y mujeres vinculadas con diferentes eslabones de la cadena agropecuaria. La intención es que las experiencias de quienes ya recorrieron determinados caminos puedan servir como referencia para quienes buscan desarrollar nuevas capacidades o asumir desafíos dentro del sector.
Este proceso se vincula con una transformación más amplia del papel de la mujer en el agronegocio. Para Bottrell, la cuestión ya no pasa solamente por reconocer que las mujeres participan de la actividad, sino por consolidar su presencia en espacios donde se definen estrategias, inversiones, negocios y políticas sectoriales.
Desde esa perspectiva, el liderazgo femenino deja de abordarse únicamente desde la representación y adquiere una dimensión vinculada con la gestión, la generación de valor y la capacidad de articulación.
Una agenda con alcance regional
Bajo este enfoque, el Encuentro Internacional de Mujeres Protagonistas del Agro se desarrollará el 16 y 17 de noviembre en el Centro de Convenciones del Paseo La Galería, en Paraguay.
La organización prevé la participación de más de 700 mujeres vinculadas con distintos ámbitos del agronegocio y la presencia de representantes de más de siete países de la región, además de conexiones con referentes internacionales.
Más que una agenda centrada exclusivamente en el liderazgo, la edición de este año plantea la integración como una dimensión transversal: integrar conocimientos, experiencias, generaciones, sectores y oportunidades de articulación dentro de una actividad en la que la capacidad de producir debe convivir con una creciente exigencia de gestión, eficiencia y conexión con los mercados.
En ese escenario, la participación femenina se proyecta no solo desde el reconocimiento de su aporte histórico al campo, sino desde su capacidad actual para intervenir en la toma de decisiones y contribuir a la construcción de redes dentro del agronegocio latinoamericano.
