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Ganaderia, Agricultura

Infraestructura vial y acceso a la hidrovía: las prioridades propuestas para optimizar la logística en el Chaco

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Si la primera discusión pasa por cómo articular producción y conservación en el territorio, el siguiente paso es mirar las condiciones que hacen posible esa convivencia. En el Chaco, donde las distancias condicionan la realidad productiva, la infraestructura encabeza las exigencias del sector para sostener el desarrollo.

Celso Muxfeldt, presidente de la Asociación de Productores Agropecuarios de Agua Dulce (APAD), identifica cuatro condiciones determinantes: caminos, energía, conectividad y reglas claras.

“Hay que tener rutas, hay que tener energía, porque la gente quiere vivir bien y necesita poder sacar sus productos a los mercados nacionales e internacionales de la manera más adecuada”, plantea.

La actividad ganadera y agrícola crece en el territorio, pero las brechas de infraestructura continúan abiertas. Para el titular de APAD, cerrarlas no constituye un aspecto aislado de la sostenibilidad, sino una condición indispensable para operar con eficiencia y competitividad.

“Uno es camino; porque con camino se tiene una inversión segura en la parte de desarrollo, se puede sacar animales con mayor facilidad, granos, etc. En lo que refiere a industria, se puede impulsar un proyecto, teniendo acceso seguro”.

La infraestructura vial ocupa el primer lugar entre las urgencias planteadas por Muxfeldt. Si bien los caminos rurales permitieron conectar las zonas productivas, el volumen actual de la actividad exige una transformación profunda.

El referente de APAD apunta a tramos críticos, entre ellos la Ruta PY16, y señala la urgencia de intervenir hacia el norte de la zona productiva y en las colonias de Filadelfia, Loma Plata, Mariscal Estigarribia y Montanía.

Un camino adecuado transforma la ecuación logística: facilita el traslado de animales, el despacho de granos, reduce los tiempos de viaje y asegura el ingreso de insumos. Para Muxfeldt, la consolidación vial también constituye una condición para radicar valor agregado en origen.

Logística fluvial: menor distancia para reducir la huella y el costo del flete

Las limitaciones viales impactan directamente en la cadena logística. Recorrer grandes distancias por caminos deficientes encarece el transporte, eleva el consumo de combustible y prolonga los tiempos de traslado. Frente a esta situación, Muxfeldt plantea que mejorar las conexiones permitiría reducir tanto los costos operativos como el impacto ambiental.

La alternativa para optimizar la salida de la producción hacia los mercados nacionales e internacionales radica, según plantea, en aprovechar la hidrovía Paraguay-Paraná. Muxfeldt posiciona a Vallemí como un punto estratégico para reducir los trayectos terrestres que hoy obligan a los productores a realizar extensos recorridos.

“Algunos productores tienen que sacar 800 o 1.000 kilómetros de camión para llegar a un puerto de embarque en Asunción o Concepción”, explica, al dimara embarcar el grano”, afirma.

Para concretar esta salida fluvial, Muxfeldt subraya que el requisito previo es mejorar los accesos terrestres: “Ahora falta un poco de mejora de camino, alzar camino, enriquecer una primera etapa y una segunda etapa faltará”, anticipa.

“La parte de energía nos falta un montón”

A la urgencia de los caminos se suma la demanda energética. El crecimiento de la actividad económica en el territorio choca con limitaciones en el suministro eléctrico convencional. “La parte de energía nos falta un montón”, advierte el presidente de APAD.

Ante la falta de infraestructura eléctrica adecuada, el sector productivo cubre parte de la demanda mediante fuentes alternativas, como la energía solar o equipos a diésel. Sin embargo, Muxfeldt subraya la necesidad de avanzar hacia soluciones estructurales que permitan consolidar procesos de transformación en la región.

“Queremos ver otras alternativas también energéticas para que las industrias estén en la zona”, sostiene.

A estas necesidades se suman la conectividad y la seguridad jurídica. Para el dirigente, contar con reglas claras resulta fundamental para proyectar inversiones a largo plazo y, al mismo tiempo, responder a las exigencias ambientales.

“Lo que falta son reglas claras para fortalecer al medio ambiente y para fortalecer al productor, dejar reglas claras”, afirma.

Para Muxfeldt, caminos, energía, conectividad y previsibilidad normativa forman parte de una misma ecuación. La infraestructura permite producir, movilizar y transformar; las condiciones regulatorias, a su vez, brindan la certeza necesaria para sostener las inversiones.