Exportadores reclaman previsibilidad y reglas claras ante la evolución del tipo de cambio
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La Cámara Paraguaya de Exportadores (CAPEX) expresó su “extrema preocupación” por la evolución reciente del tipo de cambio y cuestionó la asimetría que, a su criterio, ha caracterizado la respuesta del Banco Central del Paraguay (BCP) frente a las presiones cambiarias.
A través de un comunicado emitido el 25 de agosto, el gremio señaló que viene advirtiendo sobre esta situación desde septiembre de 2025 y sostuvo que el escenario se ha agravado hasta comprometer los márgenes de las empresas exportadoras.
Según el pronunciamiento compartido CAPEX, actualmente muchas compañías están exportando incluso a pérdida con el objetivo de conservar mercados internacionales cuya construcción demandó años de trabajo. La entidad considera que el problema ya no se limita a los resultados de un ejercicio, sino que alcanza la sostenibilidad de las empresas del sector.
El gremio puso especial énfasis en el impacto que la situación puede tener sobre las pequeñas y medianas empresas exportadoras. Advirtió que una pérdida de competitividad cambiaria de esta magnitud puede dificultar su permanencia en el mercado.
“Cuando una pyme exportadora cierra, no vuelve a abrir”, sostuvo CAPEX, al señalar que el cierre de estas empresas implica no solo pérdida de empleos, sino también el abandono de mercados externos conquistados y de capacidad productiva instalada.
La cámara aclaró que no cuestiona el régimen de metas de inflación ni el esquema de flotación cambiaria vigente, que considera pilares de la estabilidad macroeconómica del país. Su preocupación se concentra en el reciente cambio en la orientación de la política cambiaria y sus posibles efectos sobre la competitividad del sector exportador.
En ese sentido, identificó tres principales riesgos: la supervivencia de las empresas exportadoras, particularmente las pymes; la pérdida de previsibilidad para la toma de decisiones e inversiones; y la señal que estas condiciones generan respecto de las reglas de juego del país.
Cuestionamiento al efecto de la apreciación cambiaria
CAPEX recordó que Paraguay aplica desde 2011 un esquema de Metas de Inflación, cuyo principal instrumento es la Tasa de Interés de Política Monetaria (TPM), dentro de un régimen de libre flotación cambiaria.
En este marco, advirtió que tolerar una apreciación cambiaria de gran magnitud puede convertir, en los hechos, al tipo de cambio en un instrumento para contener los precios, trasladando parte del costo de esa política a la competitividad y rentabilidad de los sectores vinculados a la exportación.
La entidad sostuvo que la estabilidad de precios constituye un objetivo fundamental, pero consideró que debe alcanzarse mediante los instrumentos monetarios previstos, evitando comprometer la competitividad externa del país.

Pedido de neutralidad y previsibilidad
Ante este escenario, CAPEX solicitó al Banco Central del Paraguay previsibilidad y el restablecimiento de la neutralidad en la política cambiaria. El gremio pidió que la actuación de la autoridad monetaria responda a criterios simétricos y consistentes, tanto frente a períodos de depreciación como ante fuertes impulsos de apreciación del guaraní.
La cámara aclaró que su planteamiento no apunta a establecer una cotización artificial ni a fijar un nivel arbitrario para el tipo de cambio. Lo que reclama son reglas claras y transparentes de actuación en el mercado cambiario, en línea con los principios establecidos en la Carta Orgánica del BCP.
Para CAPEX, la previsibilidad de la política cambiaria trasciende las necesidades específicas del sector exportador y constituye una condición para producir, exportar, invertir y sostener el empleo.
El gremio advirtió además que la continuidad del escenario actual puede derivar en cierre de plantas, pérdida de puestos de trabajo, abandono de mercados internacionales y reducción de la capacidad productiva instalada, con un impacto particularmente fuerte sobre las pequeñas y medianas empresas.
Finalmente, CAPEX destacó que la razonabilidad y consistencia de las políticas económicas han constituido históricamente uno de los principales activos de Paraguay y consideró que preservar esa previsibilidad representa actualmente una responsabilidad fundamental para las autoridades económicas.
