AYN Noticias
Agricultura

La chía paraguaya busca consolidar su crecimiento con una agenda común de competitividad

Fecha de publicación

Compartir

“Necesitamos dialogar con productores, autoridades y organismos técnicos como así también en los mercados internacionales. Necesitamos una visión compartida sobre hacia dónde queremos llevar a la chía paraguaya”, planteó el vicepresidente de la Cámara Paraguaya de Exportadores de Chía (CAPACHIA), Ramón Fariña.

Tras un crecimiento que llevó las exportaciones de chía paraguaya a 83.591 toneladas y US$ 233,6 millones en la campaña 2025/26, CAPACHIA plantea una nueva fase para la cadena, centrada en fortalecer la articulación entre productores, empresas, instituciones y mercados internacionales.

La chía paraguaya atraviesa un momento de expansión que plantea nuevos desafíos para toda la cadena. Con presencia en 90 mercados y un volumen exportado que se multiplicó por cinco en siete años, el sector considera que la siguiente etapa ya no puede estar enfocada únicamente en incrementar la producción, sino en consolidar las condiciones que permitan sostener ese crecimiento y competir en mercados cada vez más exigentes.

Durante la presentación oficial de la Cámara Paraguaya de Exportadores de Chía (CAPACHIA), realizada en Asunción, el vicepresidente del gremio, Ramón Fariña, destacó que el liderazgo alcanzado por Paraguay es resultado del trabajo conjunto de los distintos eslabones de la cadena, desde los productores hasta las industrias, laboratorios, profesionales, instituciones financieras y empresas exportadoras.

En ese contexto, señaló que el crecimiento del mercado también vino acompañado de mayores exigencias por parte de los compradores internacionales. Calidad, inocuidad, trazabilidad, cumplimiento y confianza adquieren un peso creciente en las relaciones comerciales, por lo que la competitividad del sector debe construirse más allá del precio.

De producir más a producir mejor

La expansión registrada en los últimos años marca, según CAPACHIA, un punto de inflexión para la cadena. Las exportaciones pasaron de 16.645 toneladas en la campaña 2018/19 a 83.591 toneladas en 2025/26, mientras que el valor exportado aumentó de US$ 43,6 millones a US$ 233,6 millones en el mismo periodo.

El crecimiento también se refleja en la superficie cultivada, que pasó de 101.697 hectáreas en 2022/23 a 261.699 hectáreas en 2025/26, con presencia productiva en 12 departamentos.

Con esta expansión, el desafío planteado por la Cámara es avanzar hacia una cadena capaz de responder a las condiciones de los mercados internacionales y sostener su competitividad en el largo plazo. Para ello, Fariña remarcó que la cooperación entre los diferentes actores no busca eliminar la competencia entre empresas, sino abordar desafíos que difícilmente pueden ser resueltos de manera individual.

La inversión en tecnologías de esterilización, el trabajo con laboratorios nacionales e internacionales para certificar la calidad y la participación de profesionales vinculados a la producción y transformación de alimentos forman parte de ese proceso de consolidación.

A esto se suma la necesidad de fortalecer el vínculo con las instituciones públicas y organismos técnicos. Para CAPACHIA, la nueva etapa implica, por tanto, una mirada integral sobre el desarrollo de la cadena. “No se trata solamente de producir más”, sostuvo Fariña, sino de avanzar hacia una industria que pueda producir mejor, vender mejor, comprender las demandas de sus mercados y construir relaciones comerciales sostenibles.