AYN Noticias
Interfisa Banco
Agricultura, Ganaderia

NOAA declara oficialmente la formación de "El Niño" y espera que se intensifique

Autor

Silvia Martínez

Fecha de publicación

Compartir

La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés) confirmó oficialmente el desarrollo del fenómeno climático El Niño en el Pacífico tropical y emitió un aviso ante su inminente intensificación durante los próximos meses.

De acuerdo con los modelos predictivos internacionales y el monitoreo de instituciones meteorológicas, se anticipa que este evento global podría tener repercusiones directas sobre las condiciones de temperatura y precipitación en Paraguay durante el segundo semestre del año.

El Servicio Meteorológico Nacional de la NOAA informó que El Niño ya se ha desarrollado en el Pacífico tropical y emitió un aviso oficial sobre el fenómeno. Se prevé que El Niño, la fase cálida de la Oscilación del Sur-El Niño (ENSO, por sus siglas en inglés), se intensifique hasta alcanzar una intensidad moderada o fuerte durante los próximos meses.

Los meteorólogos estiman una probabilidad del 63 % de que la temperatura superficial del mar supere los 2 °C en la región del Pacífico monitoreada para El Niño. Si se supera este umbral, la NOAA considera que el evento puede clasificarse como un El Niño "muy fuerte".

Animación que muestra la variación de la temperatura superficial del mar con respecto a la media en el océano Pacífico tropical, desde el 1 de enero hasta el 8 de junio de 2026. (Crédito de la imagen: satélites de la NOAA)

¿Qué es El Niño?

La NOAA considera que se ha formado un fenómeno de El Niño cuando las temperaturas del Pacífico ecuatorial superan en 0,5 °C el promedio durante varios meses consecutivos.

Además, la institución monitorea la atmósfera sobre esta región del Pacífico, observando un patrón conocido como Circulación de Walker, un flujo masivo de aire de este a oeste impulsado por las diferencias de temperatura y presión entre las aguas cálidas del Pacífico occidental y las aguas más frías del sector oriental.

Cuando la Circulación de Walker se debilita o se interrumpe y las aguas cálidas se desplazan hacia el este, en dirección a Sudamérica, se considera establecido el fenómeno de El Niño.

Es importante aclarar que cada organismo oficial debe confirmar la llegada del fenómeno y que sus efectos no son uniformes en toda América Latina. La CAF señala que estos dependen de la subregión, de la estación del año y de la intensidad final del evento.

A grandes rasgos, en Centroamérica, el Caribe y el norte de Colombia y Venezuela predominan las condiciones de calor y sequía, con un déficit hídrico particularmente severo en el Corredor Seco Centroamericano.

En contraste, las costas del Pacífico de Ecuador y Perú, el centro de Chile y el sur de Brasil, Uruguay, Paraguay y el norte de Argentina suelen registrar lluvias intensas e inundaciones.

¿Qué podría ocurrir en Paraguay?

En Paraguay, las regiones Oriental y Occidental suelen experimentar impactos diferentes bajo la influencia de El Niño. Mientras una puede verse afectada por excesos de lluvia, la otra puede enfrentar períodos de déficit hídrico. Los registros de eventos anteriores permiten considerar los siguientes escenarios entre la primavera y el verano:

  • Precipitaciones superiores a la media: Se podría registrar un aumento significativo de las lluvias, particularmente en la Región Oriental. Esto elevaría el riesgo de tormentas severas de corta duración, inundaciones repentinas en áreas urbanas y un incremento gradual de los caudales de los ríos Paraguay y Paraná.
  • Temperaturas elevadas: Se proyecta la persistencia de temperaturas máximas por encima de los promedios estacionales, lo que podría derivar en olas de calor prolongadas durante el período estival.
  • Variabilidad en la Región Occidental: El Chaco presenta históricamente un comportamiento más variable bajo la influencia de El Niño, alternando períodos de déficit hídrico en sectores específicos con eventos de lluvias intensas capaces de comprometer la conectividad vial de comunidades aisladas.

A nivel agropecuario, la atención a los pronósticos de la Dirección de Meteorología e Hidrología de nuestro país y la Dirección de Gestión de Riesgos del MAG, permitirá preparar el calendario de trabajo en el campo.