Vacunación antiaftosa: “No es recomendable realizar cambios en medio de un conflicto o sin la confianza necesaria entre las partes”
Autor
Silvia Martínez
Fecha de publicación

La Asociación Rural del Paraguay (ARP) realizó un Conversatorio de Alto Nivel denominado “Fiebre Aftosa: el desafío de mantener el estatus sanitario y reducir el riesgo de reintroducción de la enfermedad”, donde se analizaron los desafíos que enfrenta Paraguay para preservar su condición sanitaria y responder a las exigencias del comercio internacional.
La actividad contó con la disertación del especialista internacional Dr. Sergio Duffy, quien abordó los factores técnicos, epidemiológicos y económicos que deben considerarse ante una eventual modificación de la estrategia sanitaria del país, el experto insistió en que la vacunación no garantiza nada.
Duffy, es consultor internacional en sanidad animal, exintegrante de la Comisión Científica y del Grupo ad hoc de Fiebre Aftosa de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) y asesor técnico senior del Center for Animal Health and Food Safety (CAHFS) de la Universidad de Minnesota, Estados Unidos.
La actividad, realizada en Mariano Roque Alonso, reunió a productores, autoridades, médicos veterinarios, académicos y representantes del sector pecuario para intercambiar información sobre vigilancia epidemiológica, prevención, trazabilidad, bioseguridad y fortalecimiento de los servicios veterinarios.
ARP: La vacunación sigue siendo la mejor herramienta
El presidente de la ARP, Dr. Daniel Prieto Davey, sostuvo que la posición institucional del gremio es mantener la estrategia sanitaria vigente: "La postura de la Asociación Rural del Paraguay es continuar con la vacunación contra la fiebre aftosa, trabajando paralelamente para que el país reúna las condiciones que permitan, en el futuro, evaluar un eventual levantamiento de la vacunación. Hoy entendemos que Paraguay aún no está preparado para dar ese paso y que mantener la vacunación sigue siendo la mejor herramienta para proteger nuestro patrimonio sanitario, la producción y el acceso a los mercados internacionales", afirmó, según un comunicado compartido por el equipo de comunicación de la ARP.
El dirigente agregó que cualquier eventual cambio deberá sustentarse en evidencia científica y en el fortalecimiento continuo del sistema sanitario nacional.
Sudamérica mantiene una situación favorable, pero el riesgo persiste
Durante la conferencia, el experto destacó que Sudamérica conserva una condición sanitaria privilegiada, ya que prácticamente todo el continente está libre de fiebre aftosa, con excepción de Venezuela.
Duffy explicó que Paraguay se encuentra rodeado por territorios con alto nivel sanitario. Brasil ya cuenta con estados como Mato Grosso do Sul y Paraná reconocidos como libres sin vacunación; Bolivia posee ese mismo estatus en Santa Cruz; mientras que Argentina mantiene la condición de libre con vacunación. Sin embargo, advirtió que esta realidad regional no elimina el riesgo de reintroducción del virus.
Actualmente, la fiebre aftosa continúa circulando principalmente en países de África y Asia, donde permanecen activos seis serotipos del virus. El especialista señaló que durante el último año se registraron brotes en Alemania, Hungría, Eslovaquia, Corea del Sur, Indonesia y Argelia, todos asociados a distintas variantes del serotipo O.
Asimismo, alertó sobre la rápida expansión internacional del serotipo SAT-1, que ingresó por primera vez a 14 países en apenas un año, impulsado principalmente por el movimiento legal e ilegal de animales y por actividades que favorecieron el contacto entre rodeos.
“La vacuna por sí sola no garantiza la protección del país frente al ingreso del virus”
El especialista enfatizó que la vacunación constituye una herramienta fundamental, pero aclaró que por sí sola no garantiza la protección del país frente al ingreso del virus.
Explicó que la prevención depende de un conjunto de medidas complementarias que incluyen el control de fronteras, la vigilancia epidemiológica permanente, la bioseguridad en laboratorios, el adecuado manejo de residuos internacionales y sistemas de trazabilidad que permitan responder rápidamente ante cualquier sospecha.
En caso de una eventual reintroducción del virus, indicó que resulta indispensable contar con un sistema de detección precoz, planes de contingencia actualizados, restricciones al movimiento de animales y la capacidad de aplicar medidas sanitarias de manera inmediata para evitar la propagación.
"Aunque existan diferencias de criterio, siempre nos mantenemos sentados a la misma mesa para dialogar y buscar consensos”
Uno de los principales mensajes del conversatorio fue que dejar de vacunar no implica automáticamente un aumento de las exportaciones ni mejores precios para la carne. Según Duffy, eliminar la vacunación solo remueve una barrera comercial para determinados mercados, pero la decisión debe responder a un análisis epidemiológico, económico y político suficientemente sólido.
El experto sostuvo que cualquier modificación de la estrategia sanitaria debe construirse con consenso entre el sector público y privado, sobre la base de información científica, servicios veterinarios fortalecidos y un elevado nivel de confianza entre todos los actores de la cadena pecuaria.
También remarcó que la transparencia, la vigilancia y una trazabilidad eficiente son elementos esenciales para demostrar ante los mercados internacionales que el país permanece libre de circulación viral.
El presidente de la ARP valoró al cierre de la conferencia el trabajo conjunto entre los sectores público y privado de Paraguay: “Venimos trabajando muy bien junto con el servicio sanitario. Valoramos y reconocemos la institucionalidad y la fortaleza de nuestro servicio sanitario. Nos sentimos orgullosos del trabajo que realizamos en conjunto y, aunque en ocasiones existan diferencias de criterio, siempre nos mantenemos sentados a la misma mesa para dialogar y buscar consensos.”
La Asociación Rural del Paraguay reafirmó su compromiso con la promoción del debate técnico y la construcción de políticas sanitarias basadas en evidencia científica, con el objetivo de fortalecer una ganadería cada vez más competitiva, sostenible y preparada para responder a las exigencias del comercio internacional.
