Cámara Paraguaya del Cuero: “El legítimo reclamo de los pueblos indígenas no puede ser utilizado como instrumento de presión comercial”
Autor
Silvia Martínez
Fecha de publicación

“El cuero paraguayo es legal, trazable y sostenible. Miles de familias paraguayas trabajan con responsabilidad para producirlo”, indica un comunicado de la Cámara Paraguaya del Cuero (CPC) emitido en la fecha para responder a reclamos sobre la violación de derechos de comunidades indígenas del Chaco para la producción del producto exportado a Europa. “El legítimo reclamo de los pueblos indígenas no puede ser utilizado como instrumento de presión comercial”, repudian en el pronunciamiento y piden la intervención del Ministerio de Relaciones Interiores y el Ministerio de Industria y Comercio para frenar la campaña en contra de la producción nacional.
El gremio expresa enfáticamente: “La CPC reconoce los derechos del pueblo Ayoreo-Totobiegosode y el valor de sus tierras en el marco de nuestra Constitución (ley fundamental) en el Gran Chaco. Compartimos la preocupación por la protección efectiva de ese territorio y estamos dispuestos a participar en instancias de diálogo (...) para seguir avanzando en la cadena de valor responsable del cuero paraguayo”.
Sin embargo, son tajantes al expresar que "el legítimo reclamo de los pueblos indígenas no puede ser utilizado como instrumento de presión comercial por organizaciones externas que no asumen las consecuencias económicas y sociales de sus acciones sobre miles de familias paraguayas que dependen de esta industria".
El equipo valora el debate público sobre la sostenibilidad ambiental y el respeto a los derechos de los pueblos indígenas "son temas que esta industria asume con seriedad y responsabilidad”, aseguran, en respuesta a las denuncias de vulneraciones de estos derechos.
Pero explican que las afirmaciones que están teniendo amplia repercusión en medios de comunicación masiva, y redes sociales, en el viejo continente, carecen de sustento técnico actualizado.
Las evidencias
La Cámara Paraguaya del Cuero indica además que Paraguay cuenta desde hace años con mecanismos de trazabilidad en su cadena ganadera, respaldados por normativa vigente y sistemas de identificación y control implementados a nivel nacional, aquí cita al Sistema de Identificación Animal del Paraguay (SIAP), establecido por la Ley N° 7221/23, y el Sistema Nacional de Trazabilidad creado por el Decreto N° 1541/2024.
También menciona que sobre esta base, el país ha experimentado avances orientados a integrar y complementar estos sistemas, incorporando herramientas como el Sistema de Trazabilidad Socioambiental del Paraguay (RETSA PY), una herramienta desarrollada en el marco del programa AL-INVEST Verde, financiado por la Unión Europea, como parte de iniciativas que fortalezcan la sostenibilidad y la trazabilidad en cadenas productivas. “Este sistema permite articular la información existente, incorporar criterios socioambientales y acompañar la adecuación a nuevas exigencias internacionales, como el Reglamento (UE) 2023/1115.”, explican.
https://canalayn.com/industrias/como-funciona-retsa-py-el-sistema-de-trazabilidad-socioambiental-de-paraguay/
“En este contexto y a la fecha, no se han presentado evidencias verificables que respalden las afirmaciones que vinculan exportaciones paraguayas con situaciones específicas señaladas en los informes”, expresa enfáticamente.
La Cámara prosigue indicando: “No podemos dejar de señalar que las declaraciones de Survival International, las publicaciones de Global Witness y los informes de Earthsight — las tres organizaciones radicadas en Londres— se han concentrado en el mismo período, sobre los mismos actores de la cadena paraguaya del cuero, con el mismo efecto: presionar a los compradores europeos para que suspendan sus relaciones comerciales con Paraguay. En pocas palabras, impedir el desarrollo económico y social de nuestro país.”
El equipo considera que este hecho nos lleva a visualizar un llamativo patrón que coincide en el tiempo con la entrada en vigor provisional del Acuerdo Mercosur–Unión Europea el 1° de mayo de 2026. “La CPC no puede ignorar que existen intereses de competencia comercial que se benefician del retiro del cuero paraguayo de los mercados europeos, y que parte del financiamiento de estas organizaciones proviene de fondos con vínculos documentados con ese entorno”, aseguran.
Y aclara que no atribuye automáticamente mala fe a cada investigador o a cada organización. Sí afirma que el escrutinio debe ser recíproco: los compradores europeos, los consumidores finales y los medios de comunicación tienen derecho a saber quién financia estas campañas y qué intereses representan.
Solicitud concreta al MRE y al MIC: que defiendan los intereses legítimos de la industria nacional
La Cámara Paraguaya del Cuero rechaza las afirmaciones sin fundamentos técnicos sobre la ausencia de trazabilidad en la cadena del cuero paraguayo, por ser contrarias a la evidencia disponible y perjudiciales para una industria que cumple la normativa nacional e internacional y concluye, tras expresar su preocupación por el patrón de actuación coordinadas por las tres organizaciones mencionadas, solicitando que el Ministerio de Relaciones Exteriores y al Ministerio de Industria y Comercio activen los mecanismos diplomáticos y comunicacionales pertinentes para defender los intereses legítimos de la industria nacional.
La CPC respalda a las empresas paraguayas señaladas en los informes de Global Witness y reitera que el cuero paraguayo es producido, procesado y exportado en cumplimiento de los estándares nacionales e internacionales aplicables.
Y finalmente, invita a los compradores europeos, a los medios de comunicación y a los organismos de la Unión Europea a verificar directamente los sistemas de trazabilidad disponibles —RETSA PY, SIAP, certificaciones LWG — "antes de adoptar decisiones basadas en informes que omiten deliberadamente esta información". Aseguran que el gremio está abierto al diálogo técnico, a las auditorías independientes y a la cooperación con todos los actores que actúen de buena fe y con rigor en la construcción de cadenas de valor responsables.
El comunicado íntegro de la CPC
